#GraphosCc #Tlx #Noticias #BarradeOpinión #Columna #RaicesyTradicionesdemiPueblo | San Jorge Tezoquipan 139 años de carnaval. Por Edgar del Razo Morales by #AIGCcTlx®
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- 16 feb
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#GraphosCc #Tlx #Noticias #BarradeOpinión #Columna #RaicesyTradicionesdemiPueblo | San Jorge Tezoquipan 139 años de carnaval
Una comunidad que resguarda su historia
En el año 1887 México, se encontraba gobernado por José de la Cruz Porfirio Díaz Morí General, político y considerado dictador, dentro del llamado porfiriato, quien ejerció su último periodo de manera ininterrumpida del 1 de diciembre de 1884 y el 25 de mayo de 1911, Tlaxcala era gobernada por el Coronel Prospero Cahuantzi Flores, también considerado, por algunos como otro dictador, nombrando a su periodo como el prosperato (por cierto ambos compadres), del 15 de enero de 1885 al primero de junio de 1911, en Panotla para ese mismo año se encontraba Gregorio Cervantes, quien fungiría como presidente municipal, del primero de enero de 1887 al 31 de diciembre de 1888, en su periodo constitucional, ese año San Jorge Tezoquipan era representado por el Agente Municipal señor Julián Luis Valencia.
Durante esos años del porfiriato, las haciendas aunque muchas de ellas aparecieron en el siglo XVI, las cuales eran otorgadas por la corona española, se extendieron por gran parte de nuestro país, dependiendo de la región producían, azúcar, cereales, trigo, maíz, cebada, otras tantas a la ganadería, como bovinos, equinos y hasta mulas, otras más al cacao, henequén, produciendo también tintes para los textiles, extraídos del añil, una planta también conocida como índigo, incluso dedicadas al pulque, una bebida donde se basaron gran parte de los ingresos de nuestro estado, para mediados del siglo XVIII en Tlaxcala 217 haciendas agrícolas, pulqueras y ganaderas ocupaban más de la mitad del territorio.
Todas ellas tuvieron, gracias a las magnas obras en el país como el ferrocarril, un gran crecimiento económico, estas eran dirigidas por el hacendado, quien tenía a su disposición y mando, para hacer producir la tierra a capataces, peones, campesinos aparceros, que trabajaban la tierra y daban una parte al patrón, incluso esclavos, aunque se veía un poco más en las haciendas azucareras y henequeneras.
La vida cotidiana en esos lugares, generaba ciertos vínculos familiares y de fuerza de trabajo, ya que es ahí donde se convivía y se divertía de distintas formas, según lo permitiera el patrón, dentro de esa pequeña sociedad rural de las calpanerías, que consistían en viviendas construidas con adobe y madera principalmente, solo con los indispensable viviendo en la total precariedad, pudiendo apenas solo sobrevivir.
En la historia oral de Panotla, se dice que es debido a esa condición, al temor del patrón y al castigo de los capataces, que procuraban siempre hacer sus reuniones y convivencias clandestinas muy secretas, en parajes distantes de la casa grande incluso en cuevas, donde se hacía espacio suficiente para danzar, haciéndose acompañar de guitarra y violín, para amenizar la tertulia, haciendo mofa de sus mandamases y sus amistades, después de mirar sus bailes que organizaban los patrones, extrañando las lujosas fiestas de Europa, en el salón de la casa grande, llenos de movimientos ceremoniosos, pulcritud y elegancia dancística, de aquellos de la alta sociedad de la época.
Es cuando esos peones marginados, empezarían a vestirse lo más parecido a los patrones, bailando hombres con hombres algunos disfrazados de mujeres, quienes por su condición de varón podían exagerar los movimientos de las damas de la nobleza y aristócratas, con saltos y gritos estrepitosos provocando con ello las risas, así como quien dice, es lo que gente cuenta.
Lo cierto es, que en muchas poblaciones del estado sucedía lo mismo, o algo muy similar dependiendo incluso, de la forma de caminar de cada patrón o patrona y a la habilidad, movimientos, ademanes, carisma e ingenio de cada individuo que actuaba, para lograr que sus acciones graciosas, provocarán la risa colectiva de los asistentes, logrando sin darse cuenta dar un estilo de danza propia a cada población.
En ese contexto, vayamos a lo particular, en el municipio de Panotla, cuando menos en la comunidad de San Jorge Tezoquipan, hasta el cierre de esta crónica, en el archivo histórico de esta comunidad, se encontró un registro referente a las manifestaciones carnavaleras, que nos da cuenta que estas danzas, debían hacerse con el permiso de las autoridades en turno, incluso debían pagar un permiso especial para tal fin, permiso que a la letra dice:
…El C. Antonio Delgado vecino de Tezoquipan, se le concede licencia para los dos días de diversiones públicas, relativas al relativa los días del Carnabal, quedando prohibida de una manera absoluta las diversiones conocidas con el nombre del ´´Ahorcado, desde luego queda dho. (dicho) ciudadano ya indicado responsable a cualquier desorden que pudiera ocacionar…
L. y C. Panotla febrero 21 de 1887
Gregorio Cervantes
Firma
(L. y C. = Libertad y Constitución)
Con base en este valioso documento, podemos afirmar que el carnaval de Panotla, particularmente el de San Jorge Tezoquipan cumplirá este año 139 años de historia, teniendo la particularidad de celebrarse, un domingo antes del miércoles de ceniza, el mismo miércoles, haciendo su remate el domingo siguiente, hasta el cierre de esta crónica, solo se han localizado cuatro localidades más en el estado, que danzan el miércoles de ceniza, Jesús Huitznahuac y Guadalupe Tlachco de Santa Cruz Tlaxcala, y estas dos últimas comunidades rematan su carnaval el miércoles de ceniza, son San Felipe Cuauhtenco de Contla de Juan Cuamatzi y San Andrés Tepatlaxco del municipio de Chiautempan, resaltando que Tepatlaxco su actividad data de 1918
Las tradiciones de nuestros municipios, no dejan de sorprendernos mientras se siga conservando su registro y esencia, su legado perdurará por generaciones. Por Edgar del Razo Morales by #AgenciaInformativaGraphosCcTlx®











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