#GraphosCc #Noticias #BarradeOpinión #Columna #LaBoticadelaEsquina | ¡ME LLEVA EL TREN…! Por Ricardo Burgos Orozco by #AIGCc®
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#GraphosCc #Noticias #BarradeOpinión #Columna #LaBoticadelaEsquina | ¡ME LLEVA EL TREN…!
Los trenes se construyen en el mundo porque son un medio de transporte muy eficiente, seguro y sin contaminar para pasajeros y mercancía. Son conocidos por su puntualidad y confiabilidad, son más seguros que un automóvil y en infinidad de países cuentan con sistemas muy estrictos para evitar accidentes.
En México el uso de los trenes, sobre todo de pasajeros, se estimula o se desestimula su uso de acuerdo al capricho del gobernante en turno. Recuerdo que al entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado se le ocurrió revivir este transporte, pero no tuvo éxito y en los siguientes sexenios, se perdió la costumbre hasta 2018 cuando renació la idea por capricho --- sin ninguna planeación --- de Andrés Manuel López Obrador con la construcción gigantesca del Tren Maya, que generó severos impactos ambientales, ecológicos y un gran gasto para los mexicanos. Y ahí está ahora con pérdidas permanentes.
El proyecto de López Obrador era hacer renacer el gusto por los viajes en ferrocarril, sin importar el dinero que el gobierno invirtiera. Como parte de los planes de infraestructura ferroviaria del 2018 al 2050, también se inauguró el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una obra que cruza entre el Océano Pacífico y el Océano Atlántico, primero se abrió como transporte de carga y posteriormente de pasajeros en 2023. Recorre siete estaciones en siete horas entre Coatzacoalcos, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca.
La vía férrea y los vagones están remodelados, no son nuevos, por lo tanto, son más susceptibles de fallas. La máxima velocidad que alcanza el tren es de 70 kilómetros en el transporte de pasajeros y de 20 kilómetros en carga. El 28 de diciembre del año pasado, el tren se descarriló mientras circulaba por una curva entre las localidades de Nizandá y Chivela; al menos dos locomotoras y varios vagones se salieron de los rieles, lo que provocó 14 muertos y 98 lesionados.
Hace pocos días, la Fiscalía General de la República dio a conocer un reporte preliminar en el cual señala que la causa del accidente fue el exceso de velocidad, de acuerdo con la investigación hasta ahora. El tren circulaba a 65 kilómetros por hora y la velocidad permitida es de 50 de lo cual se culpa a tres personas: el maquinista, al despachador --- ya detenidos -- y al conductor, prófugo. Un grupo de familiares de las víctimas acusaron a la Fiscalía de omisiones en la investigación y pidieron el acceso al expediente.
La opinión pública tampoco está muy satisfecha con los resultados preliminares porque, como siempre, La Fiscalía General de la República termina acusando a los más vulnerables sin ahondar más allá, sin hacer una investigación más profunda con alguna empresa especializada en accidentes ferroviarios para dar su punto de vista.
Tal parece que los tres acusados, maquinista, despachador y conductor, se mandaban solos, sin ninguna supervisión, sin ninguna inspección. Tampoco se toma en cuenta que debió haber un equipo automático de seguridad que gobernara la conducción del tren. NI siquiera se habla mucho de que uno de los hijos de López Obrador, Gonzalo, fue el supervisor “honorífico” de la reactivación del tren.
Con tres acusados a la vista --- gente de tropa para variar ---, la Fiscalía General de la República difícilmente va a ahondar más allá para encontrar otros culpables; AMLO, sus hijos y sus socios la siguen librando. Por Ricardo Burgos Orozco by #AgenciaInformativaGraphosCc®










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