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#GraphosCc #Noticias #Columna #IdeariodePalabras | Educación y Manipulación • Por Selene Borges H



#GraphosCc #Noticias #Columna #IdeariodePalabras | Educación y Manipulación • México siempre ha adolecido en el tema de la educación. Es un rubro que debería ser prioritario para el Estado, de acuerdo con lo establecido en la Carta Magna. Sin embargo, ha sido un botín político pues el magisterio tiene un gran poder político y lo vimos durante el imperio de Elba Esther. Con la alternancia política hubo muchos cambios; también mutilaron el contenido curricular escolar dejando fuera materias como el Civismo, como si estuviera de más, cuando es un punto medular para la sana convivencia entre los integrantes de la sociedad y su relación con las instancias políticas, teniendo como fundamento los valores éticos que fomentan el desarrollo y el bienestar. Así que lo que vivimos hoy en temas de inseguridad tiene algo que ver con esa mutilación.


Hoy, nuevamente hacen una edición curricular que minimizan la relevancia de las matemáticas, además de abordar temas sociales, culturales, históricos y científicos con un discurso que ensancha las brechas sociales, fomenta la división entre los mexicanos, aviva los rencores sociales, sin mencionar las aberraciones lingüísticas de un supuesto lenguaje inclusivo.


Durante cinco años estuve como documentalista en el ILCE. Tuve la oportunidad de analizar los contenidos educativos del acervo cultural de Latinoamérica y el mundo. Comprendí que el acceso a la educación, la construcción del conocimiento y la libertad de pensamiento ofrece una ventana amplia para la interpretación del mundo. Una educación que promueve valores como la honestidad, el respeto, la equidad, la igualdad, la libertad y la empatía hace que los niños puedan derribar muros de discriminación y puedan verse en otros como iguales. En el amor, la amistad y la tolerancia radica la gran posibilidad de crear una sociedad con la capacidad de asimilar que las diferencias nos hacen iguales.


Yo no apruebo el discurso político de este régimen en el que se aviva una división terrible, pues plantea que en nuestra sociedad hay dos bandos: “fifís” y “chairos”; lo que supone una relación antagonista, donde unos quienes aspiran a emprender, a participar en una competencia comercial son “aspiracionistas” que rechazan el derecho de los “pobres”, a quienes hay que proteger sin darles recursos reales para mejorar sus condiciones de vida.

En este régimen el destino de los impuestos va a los subsidios, sin darle verdaderas herramientas de superación a sus beneficiarios. Fomenta el mal que ya hemos venido arrastrando por décadas: el clientelismo político, una práctica que criticó el actual titular del Ejecutivo durante 18 años, pero que aplica a discreción. Hasta parece que lo conveniente es ser “pobre” para recibir todos los beneficios gubernamentales a cambio de seguir regalando los votos. La realidad es que el campesino sigue esperando esa inversión que dignifique su labor y le de la capacidad adquisitiva para poder obtener los beneficios y comodidades que mereces; el obrero tampoco ve un beneficio real en el incremento salarial porque los incrementos de precio vienen como efecto dominó. Mientras rubros como la seguridad pública, la salud y la educación padecen la falta de recursos.


Es indispensable que, como ciudadanos, participemos de manera más comprometida en las decisiones políticas, que hagamos valer nuestros derechos y sepamos utilizar las instancias existentes para saber exigir resultados, sin olvidar que los burócratas, los funcionarios de mandos medios y los directivos de las instituciones gubernamentales, así como los que ocupan puestos de elección popular son servidores públicos y se deben a la ciudadanía.


Por encima de los intereses partidistas y de grupo deben responder por los intereses de la sociedad. Dejemos de hacerle el juego a los partidos políticos que lo único que ven en el electorado es el beneficio numérico de nuestra participación para poder llegar a la cúspide del poder, desde donde olvida, desoyen e incluso, atentan contra los intereses y necesidades de los ciudadanos.


Cerremos filas. No somos fifís vs chairos. Somos mexicanos construyendo nuestro país y debemos unirnos, dejar de lado siglas y colores, para entender que nadie más verá por nuestras necesidades.


Merecemos una educación de calidad que aporte el conocimiento de manera objetiva, libre y crítica, no un adoctrinamiento descarado con una preocupante cantidad de errores ortográficos. No nos quedemos callados. Por Selene Borges Hansen by #AgenciaInformativaGraphosCc 

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